Las cosas como son, con el Psicólogo Juan Rojas: Reconstruir el yo después del trauma
- Psicólogo Juan Rojas
- 14 sept 2025
- 2 Min. de lectura
Cuando la vida nos ofrece una experiencia dolorosa, sentimos que todo se derrumba. Un accidente, una pérdida, una ruptura, una enfermedad o un golpe inesperado pueden dejar la sensación de que ya no somos los mismos.
El trauma no solo afecta nuestra mente, también hiere nuestra confianza, nuestra manera de ver el mundo y hasta la forma en que nos miramos a nosotros mismos. Es como si la vida nos obligara a empezar de nuevo, pero sin instrucciones claras.
Reconstruir el yo después del trauma es un camino que parece difícil, pero es posible. No se trata de olvidar lo vivido ni de fingir que nada pasó, sino de aprender a recoger los pedazos y darles un nuevo sentido.
La resiliencia, esa capacidad de levantarnos después de la caída, no es algo que se hereda, se entrena y se fortalece. Todos tenemos la posibilidad de reencontrarnos con nosotros mismos, aun después de la experiencia más dolorosa.
La psicología nos enseña que no hay un único modo de recuperarse. Cada persona lo hace a su ritmo y con sus recursos. Algunos encuentran fuerza en la familia, otros en la amistad, otros en un propósito que da sentido a su vida. Lo importante es entender que reconstruir no significa volver a ser exactamente el de antes, sino crear un yo más consciente, más fuerte y más alineado con lo que realmente importa.
Muchas veces, una experiencia dolorosa nos hace replantear quiénes somos y qué queremos. Lo que antes parecía seguro se tambalea, y en ese vacío surge la oportunidad de mirar hacia adentro y redefinirnos. Ese proceso puede ser duro, pero también puede abrir la puerta a una versión más auténtica de nosotros mismos.
En este espacio de Las cosas como son, con Juan Rojas, quiero hablarte claro: superar un trauma no significa dejar de sentir dolor, significa aprender a vivir con lo que pasó y, poco a poco, transformarlo en una fuente de fortaleza. No hay fórmulas mágicas ni caminos idénticos, pero sí hay pasos que ayudan: reconocer el dolor, pedir apoyo cuando hace falta, y poco a poco, volver a confiar en uno mismo y en la vida.

Si hoy sientes que enfrentas una experiencia dolorosa, recuerda que no estás solo. Reconstruir tu yo no es un destino inmediato, es un viaje de pequeños pasos que te devuelven la esperanza. Y cada paso, por pequeño que parezca, es ya una victoria.


Comentarios